La escasez de terrenos aptos para la infraestructura de carga, las limitaciones de la red eléctrica, la compleja geografía urbana y la atomización del sistema de operadores, están entre las brechas que describe el informe. También se advierte que la transición hacia un transporte público cero emisiones requerirá mayor coordinación intersectorial, fortalecimiento de capacidades técnicas y una implementación gradual y flexible.
El Gran Valparaíso podría alcanzar una flota de transporte público 100% eléctrica al año 2040, pero para lograrlo deberá superar importantes barreras estructurales, regulatorias, financieras y de gestión. Esta es una de las principales conclusiones del informe “Desafíos y Propuestas para la Electrificación total del Transporte Público Mayor del Gran Valparaíso”, desarrollado por el Centro de Movilidad Sostenible (CMS) con el apoyo de la Alianza ZEBRA (Zero Emission Bus Rapid-deployment Accelerator, por sus siglas en inglés) conformada por el Consejo Internacional de Transporte Limpio y C40 Cities, que promueve la aceleración del despliegue de buses cero emisiones en ciudades latinoamericanas, y la División de Transporte Público Regional (DPTR).
El estudio entrega un diagnóstico sobre las condiciones actuales del sistema de Transporte Público Mayor (TPM) del Gran Valparaíso y analiza los desafíos para avanzar hacia la electromovilidad en una ciudad marcada por su compleja geografía, un sistema atomizado y una flota envejecida.
“La Región de Valparaíso tiene el potencial de desempeñar un rol clave en la descentralización de la electromovilidad y en la disminución de las brechas existentes entre el servicio de transporte público de regiones y la capital. Estas diferencias se presentan principalmente en la calidad del servicio, antigüedad de la flota, sistemas no integrados y adopción de tecnologías como el recaudo electrónico y la electromovilidad ”, señala Melanie Andersen, líder de Políticas en Transporte Público del CMS y autora del informe.
Actualmente, Valparaíso cuenta con solo 44 buses eléctricos operativos, equivalente al 32,8% de la meta definida para 2025 en el Plan Sectorial de Mitigación y Adaptación al Cambio Climático del Sector Transporte. La Licitación 2025 contempla la renovación de 584 buses, de los cuales cerca del 40% serán eléctricos, lo que representa un paso clave para acelerar la transición.
Desafíos para la electromovilidad en la región
Uno de los principales hallazgos del informe apunta a la infraestructura de carga. “Sin electroterminales no hay electrificación”, advierte el documento, al señalar que la escasez de terrenos aptos y la limitada capacidad de la red eléctrica son hoy el mayor obstáculo para implementar buses eléctricos a gran escala. Muchos de los espacios disponibles no cuentan con factibilidad eléctrica o se encuentran alejados de los centros de operación, afectando la eficiencia del sistema.
“Hoy la principal barrera para avanzar hacia un transporte público 100% eléctrico en Valparaíso no es la tecnología de los buses eléctricos, sino que en la dificultad para implementar infraestructura de carga. La escasez de terrenos aptos para instalar electroterminales limita la planificación logística del sistema, lo que afecta directamente la autonomía y la eficiencia operativa de los buses”, explica Melanie Andersen.
La topografía de Valparaíso también representa un desafío importante. Calles estrechas, radios de giro reducidos y pendientes pronunciadas dificultan la operación de buses con estándar RED, exigido en las nuevas licitaciones. No obstante, el estudio plantea que estas dificultades pueden abordarse mediante ajustes operacionales, rediseño de recorridos y adecuaciones normativas, que permitan adaptar ciertos criterios técnicos a la realidad local, manteniendo altos estándares de calidad de servicio y accesibilidad
Otro punto crítico es el actual modelo de operación del transporte público regional, caracterizado por la existencia de múltiples operadores pequeños. Según el estudio del CMS, esta atomización dificulta las inversiones y la planificación de largo plazo que requiere la electromovilidad. En ese contexto, la Licitación 2025 incorpora un modelo de separación de activos y una visión más integrada del sistema, lo que podría reducir riesgos y facilitar la transición.
El informe también alerta sobre la falta de certeza regulatoria respecto al reciclaje y segunda vida de las baterías, debido al retraso en la implementación del reglamento asociado a la Ley REP. A ello se suma la necesidad de fortalecer capacidades técnicas locales y avanzar en una coordinación permanente entre autoridades, empresas eléctricas, operadores y proveedores tecnológicos.
Pese a las brechas detectadas, el estudio concluye que la electrificación total del transporte público en Valparaíso es técnica y operacionalmente posible, siempre que exista una estrategia gradual, flexible y coordinada entre el sector público y privado.
Puedes descargar el informe aquí.