Estudio encargado por el CMS y elaborado por el ISCI propone tarifas horarias para cargar vehículos eléctricos a menores costos y aprovechar mejor la energía solar.
En el contexto actual del alza del precio de los combustibles, la electromovilidad —y su eventual masificación— surge como una oportunidad concreta para generar ahorros. Sin embargo, si esta nueva demanda eléctrica se concentra en los horarios punta del sistema eléctrico nacional, podría traducirse en costos adicionales.
Pero existe una oportunidad, ya que la carga de los vehículos eléctricos es flexible. Esto permite incentivar a cargar en horarios más costo-eficientes para la red, traspasando esos menores costos a los usuarios de vehículos eléctricos.
Esto es parte de los beneficios que propone el estudio “Recomendaciones en la Implementación de Tarifas Reguladas para Incentivar la Flexibilidad de Vehículos Eléctricos en Chile”, encargado por el Centro de Movilidad Sostenible (CMS) y desarrollado por el Instituto de Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI).
El estudio aborda la necesidad y factibilidad de implementar tarifas horarias. Este instrumento tarifario permite entregar señales de precio más eficientes, estableciendo costos más bajos en horas de mayor disponibilidad de generación solar y más altos en los períodos de mayor exigencia del sistema.
“El objetivo del informe fue buscar medidas de corto plazo para implementar tarifas eléctricas que beneficien tanto a los usuarios como al sistema. Entendemos que la reforma a la distribución es la solución de largo plazo, pero mientras se discute, podemos avanzar implementando tarifas horarias en el cortísimo plazo. Esta es una medida win-win que ofrece ventajas al dueño del vehículo eléctrico y al sistema eléctrico”, explica Ignacio Rivas, director de programas del CMS.
En esa línea, el estudio identifica beneficios concretos. Desplazar la carga hacia horarios diurnos facilita la integración de energías renovables, reduce los costos sistémicos de operación y disminuye la necesidad de nuevas inversiones en redes de distribución.
Asimismo, una estructura tarifaria con bloques (día/noche) permitiría a los usuarios reducir significativamente sus costos de electricidad. “Se estima que un usuario que concentra su carga en el horario diurno podría generar ahorros de hasta un 41% en su cuenta final”, comenta Rivas.
Finalmente, el análisis concluye que esta medida es viable en el corto plazo, ya que puede implementarse mediante mecanismos administrativos inmediatos, sin necesidad de modificar el marco legal vigente.
Revisa el informe aquí