La electrificación del transporte sigue en auge: IEA resalta rol de economías emergentes

La electrificación del transporte

Las economías emergentes juegan un papel estratégico en la electrificación del transporte terrestre. La sustitución de vehículos que operan con combustibles fósiles como el diésel o la gasolina es esencial para el futuro, y es  este proceso el que, las economías emergentes pueden aprovechar los beneficios y oportunidades para generar los cambios necesarios.

De acuerdo con datos entregados por la  Organización Internacional de Fabricantes de Vehículos de Motor (OICA), el transporte por carretera es responsable de cerca del 16% de las emisiones de CO2 provocadas por el hombre a nivel mundial. Esta cifra revela la necesidad e importancia de una transición hacia un futuro que contemple un  transporte terrestre completamente libre de emisiones. Esto debe ser impulsado por una reestructuración sistémica de los países en desarrollo.

Es en este contexto que la electrificación del transporte se convierte en una herramienta crucial, y de esa manera aborda problemas globales como la contaminación del aire y el cambio climático. No obstante, para generar un impacto real, es fundamental que las economías emergentes integren la evolución hacia la electrificación de los vehículos.

Aumento  de la adquisición de  vehículos eléctricos a nivel mundial

La venta de vehículos eléctricos a nivel mundial ha experimentado un crecimiento importante en los últimos años. En 2016, la cifra de estos vehículos alcanzó los dos millones a nivel global, mientras que para 2023 se situó cerca de los 14 millones, según Global EV Outlook 2023.

Este aumento representa un incremento de 3.5 millones con respecto a 2022, cuando las ventas llegaron a aproximadamente 10.5 millones, marcando un crecimiento interanual del 35%.

Aunque es una tendencia en alza y se sigue consolidando con el paso de los años, la mayoría de las ventas de vehículos eléctricos se concentra en países desarrollados. Más del 60% de las ventas mundiales se produjeron en China, cerca del 25% en Europa y 10% en Estados Unidos, sumando casi el 95% de las ventas globales.

En el caso de las economías emergentes, la adopción de vehículos eléctricos no progresa con la misma rapidez. Aunque las ventas están aumentando, las cifras son bajas y las lideran  principalmente  Brasil y el sudeste asiático. Países como Tailandia y Vietnam han mostrado un crecimiento significativo en el último año, con incrementos del 15% y 10% respectivamente en área. 

En los países en vías de desarrollo con grandes mercados automotrices, se prevé que la venta de vehículos eléctricos (EV) podría aumentar en 2024 por diversas razones. Según el Global EV Outlook 2024, entre las principales razones se encuentran la generación de políticas públicas como los subsidios a la compra de vehículos eléctricos y los incentivos para la fabricación de EV y baterías, que desempeñan un rol clave en la aceleración de este mercado.

Por ejemplo, en India donde los vehículos eléctricos representan apenas un 2% del mercado, el Plan de Incentivos Vinculados a la Producción (PLI) está apoyando la fabricación nacional. Lo mismo ocurre en Brasil, Indonesia y Malasia, donde los modelos más económicos, principalmente de marcas chinas, están apuntalando la aceptación. En México, las cadenas de suministro de vehículos eléctricos también se están desarrollando rápidamente, estimuladas en gran medida por el acceso a los subsidios de la Ley de Reducción de la Inflación (IRA) de Estados Unidos.

Factores como estos hacen que, gradualmente, las economías locales tengan mayor presencia en la electrificación del transporte terrestre, apoyadas por un entorno favorable para la inversión y el desarrollo tecnológico

Electrificación del transporte terrestre en la región

La electrificación del transporte terrestre está sumando cada vez más kilómetros. Pese a que no es una de las principales regiones en la venta de vehículos eléctricos, el potencial existente en países como México, Brasil y Chile aumenta las expectativas y se prevé un crecimiento importante para  los próximos años.

De acuerdo con el informe EVs Perspectiva 2024: Avanzando hacia una mayor asequibilidad, las ventas de vehículos eléctricos podrían llegar a unos 17 millones para finales de este año. Esto indica que más de uno de cada cinco vehículos vendidos en todo el mundo será eléctrico, y gran parte de este crecimiento será determinado por las ventas en economías emergentes y en desarrollo fuera de China.

Las ventas de vehículos eléctricos se acercaron a los 90.000 en 2023, dominadas principalmente por mercados como Brasil y México. En Brasil, las Inscripción/ registro  de EVs casi se triplicaron año tras año a más de 50.000, una participación de mercado del 3%

México no se quedó atrás y las Inscripción/ registro en el país aumentaron un 80% interanual a 15.000. Debido a su cercanía con Estados Unidos, el mercado automotriz de México está bien integrado con sus socios norteamericanos y se beneficia de acuerdos comerciales ventajosos, una gran capacidad de fabricación existente y la elegibilidad para recibir subsidios bajo el IRA. Por esta razón, la cadena de suministro local de vehículos eléctricos se ha desarrollado rápidamente en comparación con otros países y es probable que así siga siendo durante los próximos años.

Chile, por su parte, finalizó el 2023 con el mejor registro de venta de EV en su historia con un incremento de 35% en la comercialización de vehículos propulsados con tecnologías de cero y bajas emisiones. En total, el país registró poco más de 9.000 unidades según la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC) entre híbridos convencionales, microhíbridos, 100% eléctricos y los híbridos enchufables. 

Se espera que la creciente demanda de vehículos eléctricos reestructure, durante la próxima década, la industria automotriz mundial, con gran presencia en las economías emergentes. Esto reducirá significativamente el consumo de petróleo para el transporte por carretera.

En este contexto, es importante destacar que el apoyo político en las economías locales está impulsando la inversión industrial y generando la confianza que se necesita para avanzar de forma acelerada en la electrificación del transporte terrestre. 

Para 2035 se prevé que, uno de cada dos vehículos vendidos a nivel mundial serán eléctricos gracias a la configuración actual de las políticas energéticas, climáticas e industriales.

De ser así, la rápida adaptación de vehículos eléctricos como vans, vehículos, camiones, autobuses y vehículos de dos o tres ruedas evitaría el uso de cerca de 6 millones de barriles de petróleo en el Escenario de Políticas Declaradas en 2030, y más de 10 mb/d. de 2035. lo equivalente a la cantidad de petróleo que se utiliza actualmente para el transporte por carretera en los Estados Unidos.