Plataformas digitales y autos eléctricos: ¿Nueva puerta de acceso a tecnologías limpias en América Latina?

La transición energética avanza con rapidez, pero el acceso a sus tecnologías sigue siendo desigual. Así lo evidencia este análisis, elaborado por la subdirectora del Centro de Movilidad Sostenible (CMS), Marcela Castillo, y la líder de cooperación regional del CMS, Yanina Inostroza, quienes apuntan a que mientras los vehículos eléctricos se consolidan como una solución clave para reducir emisiones en el transporte, en parte de América Latina y el Caribe persisten barreras importantes, como: altos precios, escasa oferta y una limitada presencia de distribuidores oficiales en mercados pequeños.

Frente a este escenario, consumidores y gobiernos están comenzando a explorar caminos alternativos. Uno de ellos es la compra directa de vehículos desde China a través de plataformas digitales como Alibaba, lo que empieza a desafiar el modelo tradicional de comercialización automotriz.

En Costa Rica, por ejemplo, algunos consumidores han optado por importar vehículos eléctricos directamente desde China para acceder a modelos que aún no se comercializan localmente o para evitar los altos precios del mercado interno. Uno de los casos más conocidos es el de un ingeniero electromecánico que importó un Kia EV5 utilizando Alibaba.

El proceso tomó más de seis meses e incluyó negociaciones por WhatsApp, transferencias internacionales, trámites aduaneros, seguros y coordinación logística. No fue simple. Pero el ahorro final fue significativo; el vehículo costó cerca de un 50% menos que su valor estimado en el mercado local.

Más allá del caso individual, este fenómeno refleja un cambio más profundo, las plataformas digitales están democratizando el acceso a tecnologías que históricamente dependían de grandes importadores y redes de distribución tradicionales. Comunidades en redes sociales, grupos especializados y foros de usuarios funcionan hoy como espacios donde se comparten experiencias, proveedores y recomendaciones para facilitar este tipo de compras.

La tendencia también comienza a aparecer a nivel institucional. En Antigua y Barbuda, a través de un piloto, el propio gobierno recurrió a Alibaba para adquirir buses eléctricos luego de no encontrar proveedores regionales que cumplieran con sus requerimientos técnicos y presupuestarios. Tras un complejo proceso logístico, el país logró importar nueve buses eléctricos para su sistema de transporte, acumulando importantes aprendizajes sobre los desafíos asociados a la importación, la puesta en operación y, especialmente, la disponibilidad de soporte y servicio postventa.

Este cambio ocurre en un contexto global donde la industria automotriz china está aumentando rápidamente su presencia internacional. La combinación de menores costos, mayor capacidad de producción y plataformas digitales de comercio internacional está alterando la manera en que los vehículos llegan a nuevos mercados.

Para países latinoamericanos con mercados reducidos o poco desarrollados en electromovilidad, estas plataformas parecen representar una oportunidad para acelerar la adopción de tecnologías limpias. Pero también abren nuevos desafíos: ¿Cómo garantizar servicios técnicos, repuestos y garantías? ¿Cómo asegurar estándares de calidad y seguridad? ¿Y qué rol deben jugar los países frente a estas nuevas dinámicas de importación?

En Chile, donde la electromovilidad avanza principalmente en el transporte público y en segmentos de mayores ingresos, este fenómeno también invita a mirar nuevas formas de acceso para usuarios particulares y mercados más pequeños. La digitalización del comercio internacional está reduciendo barreras históricas y acercando tecnologías que antes parecían inaccesibles.

La pregunta ya no es si las plataformas digitales transformarán el mercado automotriz, sino cuán preparados están los países de la región para adaptarse a esta nueva forma de acceder a la movilidad eléctrica.

Marcela Castillo
Subdirectora CMS

Yanina Inostroza
Líder Cooperación regional CMS